Destino

     Siempre creía que el destino era una fuerza exterior, invisible e invencible; suponía que no importara cuánto te esforzaras, al final llegarías a donde se supone deberías llegar y que, no importaba que tú creyeras que estabas tomando tus decisiones,  la verdad era que eran las que debías elegir, o eso pensaba.
     Pero, recientemente me he dado cuenta que el verdadero destino está en nuestro subconsciente. ¿De qué manera? Pues muy sencillo, es por ella que condicionamos nuestras acciones, sentimientos, emociones, pensamientos y todo lo demás, actuamos bajo lo que en el subconsciente se gesta, y más aún, no nos damos cuenta, debemos conocernos para poder entender a ese "estino" y la diferencia real radica aquí, este destino es posible cambiarlo. 
     Todo se va acumulando allí, en las profundidades de nuestra mente, y de una u otra manera van haciéndose notar de manera silenciosa, nos comienzan a guiar con hilos invisibles que en ocasiones, pasan a través de nuestra cabeza y comienzan a jalarnos por el cuello, comenzando a ahogarnos poco a poco, y si no nos damos cuenta a tiempo, seguiremos tirando hasta terminar decapitados por completo pero, también existe la posibilidad de detenernos, voltear, tratar de seguir los hilos y lograr desenredarlos lo suficientepara poder seguir adelante. Ese es el verdadero destino, el que está en nosotros mismos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El día a día

Cansancio

Un poco más tarde