Un sueño extraño
Recordando el "destino" que vive en nuestro interior, es fácil darse cuenta de que nuestra mente nos manda siempre señales de cómo estamos realmente, es solo que muchas veces decidimos ignorarla, o no sabemos que en realidad es un grito desesperado de ayuda y lo dejamos pasar.
Anoche tuve un sueño, me encontraba en un lugar inmenso, con pisos y paredes de mármol brillante, me encontraba intentando volver a la salida y, estaba tan a la vista, era como si simplemente tubiera que dar un gran salto para llegar allí pero, no era posible así que volvía a buscar otro camino, caminaba entre gente y veía la salida que buscaba justo después de unas escaleras, por lo que me apresuraba a ir a ellas, comenzaba a bajar cuando de pronto me detenía en seco ante una continuación de las mismas pero sin barandales a los lados, era como si los escalones estuvieran suspendidos en el aire, y recuerdo esa sensación de peligro, ante mi estaba una mujer que me decía que debía irme y yo contestaba que no era de allí y solo quería llegar a la salida, otra mujer pronuncio dos palabras, no tengo idea de cuales fueron, en el sueño las escuché muy claras y fuertes pero al despertar se habían ido, no había un gran significado pero algo debían decir.
Miedo a arriesgarme, miedo a no alcanzar mi objetivo, sensación de peligro, sentirme perdida y atrapada, fueron algunas de las sensaciones que logré identificar claramente en mi sueño, y sí, justo en este momento son las que describirían mi vida en un 90%, es por ello que me refiero a que, nosotros mismos somos quienes nos podemos recordar que estamos en algún momento, nos podemos ayudar, nos podemos salvar o nos podemos hundir, siempre y cuando decidamos escucharnos o ignorarnos.
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