Aveces rendija de luz
Muy pocas veces sucede que se cuela por entre las cortinas de la mente un rayo de luz. Muy tenue pero lo suficiente para hacerte creer que puedes abrir las cortinas y encontrar algo diferente a la oscuridad y, la necesidad de aferrarte a esa idea te lleva a imaginar todas las posibilidades que hay, pero luego al pensar en cosas tan grandiosas, la apatía y un golpe exagerado de realidad te hace sentir nada merecedor de tan siquiera atreverte a acercarte y mirar a través de la abertura.
Entonces qué deberías hacer, ¿solo mirar desde lejos el rayo de luz hasta que se extinga? ¿Acercarte a mirar? O ¿atreverte y abrir la cortina y salir? Por supuesto que quieres hacer esto último pero ¿luego qué? ¿Te quedaras allí embelesado o encandilado? ¿Descubrirás que fue un engaño de tu mente y allí es peor? O ¿saldrás corriendo hasta donde te den tus capacidades y alejarte lo más posible dejando tus miedo atrás?
¡Caray! Qué miedo enfrentarte a todas esas preguntas y sus miles de respuestas por cada una pero, quizá debes seguir, debes aventurarte, ¡total! Ya no tienes nada que perder, porque sientes que en realidad nunca has tenido nada, entonces ¿qué te detiene? Pues sí, uno mismo con sus delirios de perder y sufrir aún sabiendo que llevas toda la vida si nada y con tanto dolor.
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