Deseos de irse

     Siempre he sentido la necesidad de huir, siempre he querido salir corriendo y no detenerme aunque me quede sin aire. Algunas veces el deseo es lejano, otras, increíblemente tangible, pero siempre presente. Hoy no ha sido la excepción, imaginar que puedo irme a un lugar remoto del mundo, llevar una vida tranquila y austera mirando atardeceres es, alentador.
     Después de la emoción vienen los golpes de exagerada realidad que me dicen ¡no! No puedes y no podrás. Conozco esa voz, no era mía, fue de alguien que jamás quiso soltarme y ahora me ató con grilletes invisibles a mi miseria y mi desconfianza. Quisiera poder salir corriendo, moverme a cualquier lugar sin consecuencias ni ataduras, que maravilloso sería pero, me pregunto si eso llegaría a ser posible de alguna extraña manera porque, el sentimiento de querer salir es real, el sentimiento de querer huir es tangible, el sentimiento de querer vivir bueno, no lo sé. 

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